Cerraduras anti ladrones

Es necesaria la utilización de métodos anti-ladrones para mantener un domicilio totalmente asegurado. Para ello se necesitan profesionales capacitados con las mejores herramientas del mercado. Si te encuentras en una zona peligrosa, debes instalar alguno de estos sistemas.

A continuación te diremos cuáles son las cerraduras ideales para garantizar la seguridad de tus propiedades. Si querías proteger tu casa o tu oficina, pues has llegado al lugar indicado.

Cerraduras de seguridad

Las cerraduras de seguridad son vitales para que ninguna persona extraña ingresa a tu domicilio. Actualmente los ladrones conocen técnicas como el bumping y otros métodos que los ayudan a apropiarse de lo ajeno.

Cerraduras electrónicas

Hoy en día, las cerraduras electrónicas son las que mayor popularidad tienen en el mercado. Ya están sustituyendo a las cerraduras convencionales que todos conocemos. Estas pueden ser instaladas en cualquier inmueble y así ninguna persona entrará sin tu consentimiento.

¿Tienes niños? Pues los pequeños de la casa no podrán abrir tan fácilmente este tipo de cerraduras. Si no se saben la combinación, simplemente no podrán hacer nada.

Hay varios tipos de sistema para las cerraduras electrónicas. Algunos son de pantalla táctil y otros son sistemas biométricos que se activan al leer la huella o el iris del ojo de cada persona.

Este tipo de cerraduras se bloquea con el uso de electroimanes. Aunque sean de alta tecnología, las cerraduras electrónicas son más económicas de lo que seguramente debes imaginar.

Cerraduras RFID

Son el tipo de cerraduras que hacen la identificación por radiofrecuencia. Es una tecnología aplicada en el pasador que funciona muy bien en hoteles, centros empresariales, etc.

Se trata de una de las cerraduras más populares en el mercado actual, todo por la seguridad que brinda. Posee una llave UID que no puede clonarse ni falsificarse de ninguna manera. Todo se basa en basa en la transmisión por ondas de radio con los datos específicos de cada llave.

No es necesario tener contacto visual para activar una cerradura RFID. Funciona con un microchip, ubicado en una antena de radio, que identifica el elemento que posee la etiqueta. Gracias a ello, puedes llevar el dispositivo a unos 30 o 40 centímetros de distancia y la tecnología RFID se encargará del resto.

Por si fuera poco, son muy fáciles de instalar y se adaptan a las necesidades de toda empresa. ¡Pueden ser configuradas en cualquier espacio!

Si deseas instalar alguna de estas cerraduras en tu domicilio, llámanos y nosotros nos encargaremos del resto.